Thursday, April 13, 2017

Confusiones III

Me he encontrado un libro que, como un mazazo, me despierta de este sueño en que hago apuntes de cosas que si alguna particularidad tiene es la de ser perfectamente olvidables, prescindibles. Cuando se lee sobre el sufrimiento que algunos seres humanos infligen a otros y de la entereza con que los segundos resisten el dolor infligido y, sobre todo, cuando se lee el recuento de esos hechos, años después, sin sombra de rencor, sólo por testimoniar la vida en nombre de los muertos, entonces se recibe ese mazazo y se reevalúa la perspectiva con que se miran, o analizan, eventos y personas. Cosas así derriban esta ñoñería de "testimoniar" un presente tan ridículo y banal. ¿Vale la pena escribir sobre "The 45th President"? ¿De veras? Personaje singularmente patético, errático, resultado de lo que la sociedad norteamericana ha devenido en su impugnación de la realidad. ¿O es que vale la pena de tomar nota de lo que escribe "el escritor del patio"? Con ese aire de perdonavidas y con esa autoimpuesta misión de salvaguarda de los valores de la patria y del llamado exilio histórico. ¿Cómo estar en el mundo sin ser del mundo? De cualquier manera, hay apuntes (confusiones) que merecieron, que merecen, ser (d)escritos, testimoniados. Otros son pequeños ajustes de cuentas con pequeños personajes que pueblan este tiempo y este lugar que merece mejores historias

I
Poco antes de la toma de posesión o día (aciago) inaugural de la nueva administración del canalla-sin-poesía, decidí llevar una especie de "diario político", escrito en inglés, que no pretendía ser "diario", sino más bien notas políticas ocasionales. Escribí unas diez entradas desde finales de enero hasta finales de febrero y, de repente, el documento word desapareció de mi ordenador, como diría el siempre presente Jorge Valls. Nada de conspiracy theories, nada de eso... Cosas de la era digital, díscola como niño. Y qué bien que hayan desaparecido esas notas políticas —lo que ha dejado ver esta "administración" es, literalmente, de película (una mala película con problemas de guión, fotografía, diálogos, edición…). Quizás, más adelante, retome el primer impulso y me dedique a reseñar los desmanes y desvaríos de este señor y su pandilla

II
Hace unos días, escuchando la radio, supe del fallecimiento del dueño de un popular establecimiento de la calle Ocho, "Los Pinareños". Ningún vínculo especial me unía al finado, salvo haber sido su cliente por varios años —algunos domingos me asomaba por allá para comprar tamales y aguacates. Por conversaciones que escuché allí, supe que había participado en varios teams de infiltraciones en la década de los sesenta por la zona de Pinar del Río y, una vez, vi a Roberto Martín Pérez, con guardaespaldas, de visita en el lugar. Era un anticastrista vertical. Nuestras conversaciones nunca se extendieron más allá de los saludos de rigor y la transacción mercantil, siempre con cortesía y buenas maneras. Él no sabía quién era yo, ni cómo yo pensaba; yo sabía de él, de carambola. Siempre me pareció un hombre bueno a quien las cosas no le habían salido bien. Murió de un infarto jugando dominó en la calle Ocho, en el parque que llaman así, del dominó. El establecimiento, una bodega que recuerda aquellas de la época republicana, parece que lo contiene a él —su esposa, una señora entrada en años, vaga por el lugar y suspira cada vez que ve a alguien, como si necesitara que él estuviera allí, atendiendo al respetable, mientras ella se ocupa de mantener el orden y la limpieza

III
Comiendo en "El Nuevo Siglo" —establecimiento mitad mercado, mitad cafetería, en el que sirven una excelente comida criolla—, y redactando parte de estas notas, tengo de vecino de mesa a Ramoncito, del Movimiento Democracia, pontificando cual patriarca sin patrimonio, pero lo que me resulta más jodido es que todas las huelgas de hambre las hace frente a este lugar... No hay seriedad y de ahí la falta de credibilidad de estos "líderes"

IV
Andrés Reynaldo perdió su musa. Creo yo, es una superstición mía, que su musa era Fidel, porque después de la partida de este último, sus escritos periodísticos carecen de esa gracia e inteligencia que antes los hacían tan potables; ahora parecen chatos, apartados de la realidad, metidos en una retórica ideológica barata, y su prosa se ha ido descomponiendo hasta no ser más que bagazo de caña, miel no de purga sino de expiación… Del que expía la culpa de haber apostado a un futuro, que ya entonces, en el momento de la apuesta, era pasado… Vacío del que se sale de lo histórico concreto (y a menudo intrincado, peliagudo) en nombre de abstracciones disfrazadas de universales (democracia, libertad, derechos humanos… muy bien, ¿no?, incluso necesario, pero ¿de quién? ¿Para qué? ¿En qué circunstancias? ¿Bajo qué condiciones?), y luego se queda vagando en esa suerte de limbo entre todos los tiempos, en ningún lugar… Como alguna vez Fidel dijo de Gorbachov, que él (Fidel, por supuesto, y en eso Fidel—Hatuey de nuestros días— y sus enemigos siempre estuvieron de acuerdo—a fin de cuenta sus enemigos eran y siguen siendo españoles todos, literal o figuradamente, si no que se lea El País, el más despreciable de los periódicos respetables del mundo, por lo menos en lo que toca a Cuba— ) iría al infierno pero que Gorbachov flotaría para siempre en una suerte de limbo

V
El penúltimo fin de semana de este marzo viajamos a la zona de los parques temáticos en el centro de la Florida para una eventual excursión a uno de ellos. No se pudo concretar dicha excursión y nos dedicamos a recorrer el lugar, en el que hemos estado en varias (diría que suficientes) ocasiones. Otras veces, en otras entradas de este blog, he escrito sobre mi experiencia en esos lugares. Contrariamente a lo que podría esperarse, ha sido una experiencia des-ilusionante atravesar este concentrado (¿combinado?) de irrealidad aderezado con mal gusto, una "región artificial... faraónica y futurista", tal cual la describe el finado Eco. Nada a escala (mínimamente) humana: el futurismo es puramente material y tecnológico, suspendido entre lo abisal y lo grotesco, donde toda manifestación de humanidad es perpetuada en una sonrisa que se congela y transforma en mueca, y una mano, siempre derecha, que empina hacia arriba el dedo pulgar, mientras que el meñique y anular se flexionan hacia dentro, y el índice y el cordial hacen de cañón de una pistola imaginaria que asesina, de un mismo disparo, la realidad y los (legítimos) sueños

VI
El circo, perdón quise escribir, ciclo, que nunca termina:
·      Major League Baseball (MLB): la temporada se extiende entre abril y octubre
·      National Football League (NFL): la temporada se extiende entre septiembre y enero
·      National Basketball Association (NBA): la temporada se extiende entre octubre y abril/mayo
·      National Hockey League (NHL): la temporada se extiende entre octubre y abril/mayo
·      National Association for Stock Car Auto Racing (NASCAR): la temporada se extiende entre febrero y octubre/noviembre
El deporte ha pasado de ser una exhibición de talentos y destrezas naturales, y una fuente sana de entretenimiento, a una pasión descontrolada de parte del público (agentes pasivos) y a un negocio multimillonario en el que participan los deportistas, los dueños y ejecutivos de las franquicias y los canales de televisión (agentes activos). Estos "agentes activos" engordan sus cuentas bancarias y establecen patrones sociales de conducta inimitables por la mayoría de la población, creando ansiedad y desasosiego. No hay una relación lógica entre lo que se ofrece y lo que se devenga, hay un desfasaje tremendo entre el "producto" y los receptores del mismo —de ahí la enajenación de gran parte de la población norteamericana. Los grandes consumidores de deportes son los hombres entre 35 y 54 años de edad, dejando a la sociedad (cuasi) privada de un sector importante, y tradicionalmente decisivo, en lo referente a la atención y el cuidado de los asuntos fundamentales que afectan la vida de todos. Así, de espaldas a la realidad, y de frente al televisor, se hace más fácil el control social. La indiferencia es a la política lo que la falta de controles fiscales a la gestión de la administración pública

VII
Los cubanos que han hecho de la retórica anticastrista su modo de vida están cada vez más perdidos: Fidel se retiró, luego, diez años después, falleció, Raúl se retira el año próximo, y no han aparecido las revueltas, el descontento generalizado que hagan colapsar el sistema de gobierno o la sociedad, los opositores sigue sin conseguir un mínimo de credibilidad política que los convierta en serios contendientes al poder... Nada, que la suma de todas sus invenciones y vanas esperanzas se ha esfumado, se ha disipado, en el aire del tiempo histórico

VIII
Camino por las calles y parques de Miami y observo. La mayoría de los cubanos que formaron una vez un exilio militante y obsesionado con derrotar el proceso revolucionario de Cuba están o muy viejos o han muerto. Los que sobreviven están varados en un páramo que ya no se conecta con la realidad que los circunda y se sienten solos y abandonados. No deja de ser doloroso pensar en tantos que han padecido los rigores de los avatares de la historia, sobre todo cuando esa historia está atravesada por cambios profundos en la estructura social, económica y política de un país —estén en cualquier lado del conflicto. Pensar en todos, padecer con todos, es un ritual para no dejar que el alma se pierda entre los disparates de la historia

IX
Sobre la intrascendencia —leyendo a George Steiner. Aparecen de vez en cuando sincronías y paralelismos entre el obrar de uno y el obrar de otros. Ciertas lecturas nos recuerdan a nosotros mismos o a algunos de nuestros pensamientos —eso sucede con alguna frecuencia. A veces esas simetrías provienen de la obra de personas a los que apenas somos dignos de atarle la correa de la sandalia, pero ya sabemos que la humildad no es la mirada baja y el gesto corvo, sino la verdad. La verdad sea dicha. A propósito de Karl Kraus, Steiner escribe que mucho de los escritos del primero "arrancan de algún artículo, con frecuencia trivial, en la prensa diaria, de alguna efímera reseña literaria, de una nota publicitaria o un anuncio [...] ¿Quién recuerda hoy —y mucho menos lee— a los periodistas, a los críticos teatrales, a los publicistas o a los pedantes de café que Kraus seleccionó para su implacable censura?" La intranscendencia anida en todos esos implacablemente públicos personajes que se pavonean o usan el misterio como escenario, que publican como consagrados, que se entretienen en diatribas sin sentido ni propósito, que posan de intelectuales, oportunistas de toda laya, poetas de versos tan libres que dejan de serlo. La intrascendencia que nos es común a todos pero que a algunos alcanza con deliberada saña. Se trata de trabajar con honradez y consistencia, lo más apegados a la verdad que se pueda, de lo demás que se ocupen el azar, el destino o la providencia

Sobre el odio —leyendo a George Steiner. El odio tiene poco aliento, escribe Steiner —sirve, si acaso, para carreras de cortas distancias, es decir, para obras de escasas páginas. El odio que se destila contra otros o contra lo otro, muy poco, si algún, aliento... El odio contra uno mismo, en tanto uno conoce sus propias miserias y quiere dar cuenta de ellas, quizás pueda dar lugar a unas cuantas páginas más. Pero ese odio a sí mismo puede también convertirse en auto-compasión, auto-conmiseración, característica por la que, de tan detestable, es mejor ni pasearse. Entonces, escribe Steiner,  el uso del odio prolongado —esto a propósito de la literatura de (mi bienamado) Bernhard, aunque este no haya querido ser bienamado, ni por mí, ni por nadie— convierte la prosa en una sierra que "zumba y chirría sin cesar", y hay algo cierto en eso, pero ¿qué puede hacer uno frente a las tantas austrias que pululan a nuestro derredor? Esas austrias son esos que tan repentina como sorpresivamente se han convertido a  los “valores democráticos”, tal cual describe Steiner a los contemporáneos de Bernhard que de católicos fervorosos pasaron a ser de la noche (del doce marzo de 1938) a la mañana (del trece del mismo año), nazis rabiosos y que, después de la derrota del nazismo, fueron tan demócratas como católicos y nazis habían sido. ¿Qué puede frente a eso sino el odio? Mas, es verdad, no hay aliento en el odio. Es mejor dejarlo a un lado, dejar que se enfríe y se convierta, no en luz, nunca, sino en iluminación artificial que permita poner al descubierto la desnudez moral de esas austrias, geishas inconsolables (e incontinentes) ante sus propios desatinos

X

El libro del mazazo, "Memorias del calabozo". Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, junto a otros siete militantes tupamaros, fueron durante trece años "rehenes" de la dictadura militar uruguaya de los setenta y primeros ochenta del pasado siglo. Nueve "rehenes" sometidos a un régimen simplemente inimaginable: asilamiento absoluto, sin resquicios, hambre, sed, torturas físicas y sicológicas, pequeños e irregulares intervalos de "felicidad controlada" como las visitas familiares o alguna comida. Eso es, inimaginable. ¿Cómo pudieron sobrevivir? ¿Qué fuerzas los alimentaron y los alejaron de la locura? Las comparaciones en estos asuntos tan delicados e íntimamente humanos no solo son odiosas, como reza el dicho, sino irrespetuosas. Estos guerrilleros urbanos, marxistas, perdieron la guerra. Salieron de la prisión. Se quedaron en el Uruguay. No siguieron conspirando para subvertir el sistema. La revolución quedó pospuesta. Desde dentro del sistema que tanto combatieron, participando en ese sistema en el que no creen, han tratado de modificarlo, de preparar las condiciones para el cambio social hacia el socialismo, destino inevitable… O, mejor, uno de los dos únicos destinos posibles. El otro, ustedes —los vencedores más infelices que haya tenido la historia— también lo saben, es esa bancarrota de lo humano hacia la que ya hace rato que marchamos, entre el miedo y el engaño (el auto-engaño) y de la que, en algún momento menos distante del que imaginamos, no se podrá regresar

Thursday, March 09, 2017

Lecturas de cuaresma

Miércoles de ceniza

Algunos se avienen al criterio —por momentos, parece más una opinión— de que Miércoles de ceniza es un poema menor. He querido celebrar este comienzo de cuaresma con la lectura de este texto que me resisto a considerar menor —una lectura meditada, como corresponde. Entiendo las reservas —es muy difícil desde otro lugar cristiano que no sea el catolicismo —quizás desde la Ortodoxia euro-oriental o cierta forma pasada de anglicanismo— aceptar esa poética que acude a los salmos y a la liturgia, a las advocaciones marianas y a las oraciones tradicionales de la iglesia, a cierta desesperación que (nos) visita con indeseada frecuencia. De cualquier manera, la lectura de Miércoles de ceniza es un digno inicio a este tiempo de conversión y penitencia, de limosna y oración, de contrición y perdón. La excelencia poética queda velada por la pertinencia de los versos para este tiempo en el que Jesús nos propone no ser como los fariseos y los hipócritas que presumen de justos, dadivosos y ascetas, sino obrar en verdad la justicia, la caridad y la oración (MT 6, 1-6, 6-18).

Miércoles de ceniza

I
Porque ya no espero volver jamás 
Porque ya no espero
Porque ya no espero volver
Deseando los dones de este hombre y los alcances de aquel otro
Ya no me esfuerzo más ni lucho por tales cosas 
(¿Por qué tendría el águila vieja que expander sus alas?)
¿Por qué lamentar
El desvanecido poder de los reinos habituales?

Porque ya no espero comprender jamás  
La gloria inestable del momento propicio 
Porque ya no pienso
Porque sé que no sabré
El único poder transitorio y verdadero
Porque no puedo beber ahí, donde los árboles florecen,
Y los manantiales brotan, porque ya no queda nada otra vez

Porque comprendo que el tiempo es siempre el tiempo 
el lugar es siempre y solo un lugar
lo que es útil
Es útil solo para un tiempo 
Y para un solo lugar
Me alegra que las cosas sean como son y 
Renuncio a la cara bendita
Y renuncio a la voz
Porque ya no puedo esperar volver jamás 
Entonces me alegro
Al tener que erigir algo sobre lo cual regocijarme

Y rogar a Dios que tenga misericordia de nosotros  
Y ruego para poder olvidar
Estos problemas que conmigo mismo 
Tanto discuto
Y tanto me expongo
Porque ya no espero volver jamás 
Deja responder a estas palabras
Por lo que se ha realizado y no volverá otra vez a realizarse
De modo que los mandamientos no pesen tanto sobre nosotros

Porque estas alas ya no son alas para volar 
Sino apenas escudos para golpear el aire 
El aire cada vez más leve y seco
Mucho más leve y más seco que el deseo 
Enséñanos la preocupación y la inconciencia 
Líbranos de la ansiedad
Ruega por nosotropecadores ahora y ela hora de nuestra muerte
Ruega por no otroahory en la hora de nuestra muerte

II
Señora, tres leopardoblancos sentados bajo un junípero
En la calma del día, se alimentaron hasta la saciedad
Con mis piernas mi corazón mi hígado y aún lo contenido
En la oquedad redondde mcráneo. Y Diodijo:
¿Vivirán estos huesos? ¿Vivirán
Estos huesos? Y lo que estaba contenido
En los huesos (secos ya) habló coalegría:
Por la bondad de esta Señora
por su gran amor y porque
No desmerece a la Virgen en meditación,
Brillamos altamente.  Y yo, que estoy aquí, oculto
Entrego mis actos aolvido y mi amor
A la posteridad del desierto y a lfrutdla calabaza.
Y es por esto que rescato
Mis intestinos el collar de mis ojos y las porciones indigeribles
Que los leopardos rechazan. La Señorse retira envuelta
En un jubón blanco, hacia la contemplación, en un jubón bla nco.
Dejad que la blancura de lohuesos nopreparpara el perdón.
No hay vida en ellos. Como he sido y sería
Perdonado, así yo perdonarconcentrado
Devotamente. Y Dios dijo
Profetizad al vientosólo avientoporque sólo
El viento escuchara. los huesocantaron con alegría
La canción degrillodiciendo:

Señora de los silencios
Tranquila y angustiada
Revuelta y recobrada
Rosa dla memoria
Rosa del perdón
Exhausta y dadorde vida
Remanso del preocupado
La Rosa sencilla
Es ahora el Jardín
Donde todo amor termina
Termina el tormento
Del amor insatisfecho
El tormento mayor
Del amor satisfecho
Fin de lo interminable
Viaje sin final
Conclusión de todo aquello
Quno concluye
Discurso sin palabra y
Palabra de ningún discurso
Descienda la gracia sobre la Madre
Por el Jardín
Dondtodo amor termina.

Bajo el junípero los huesos cantaron, dispersos y brillantes:
Celebramos nuestra dispersión, hemos sido buenos el uno con el otro,
Bajo un árbol en la calma del día, con la bendición de la arena,          .
Perdonando los otros y a nosotros mismos, unidos
En la quietud del desierto. Esta es la tierra que tú
parcelarás. Mas división y unidad tampoco
Importan. Esta es la tierra. Hemos heredado.

III
En el primer descanso de la segunda escala
Me volví y miré debajo
A lmisma forma retorcida girando en el pasamanos
Bajo el vapor en el aire fétido
Luchando con el demonio de los peldaños que finge
El rostro engañoso de la esperanza y el desconsuelo.
En el segundo descanso de la segunda escala
Los dejé girando, revueltos en el fondo;
No había ya más rostros y la escalera estaba oscura,
Húmedadentada, como la boca babeante de un viejoya imposible de reparar, 
como las fauces dentadas de un tiburón anciano.

En el primer descanso de la tercera escala
Había una ventana entreabierta como el higo
Y más allá de un espino alguna escena pastoril
La ancha figura, de espaldas, lucía el azul y .el verde
Encantando la época de mayo con una antigua flauta.
El cabello al viento es dulce, el cabello castaño sobre la boca, suelto,
El cabello castaño y las lilas;
Distracción, música de flauta, altos y pasos de la mente sobre la tercera escala,
Extinguiéndose, apagándose; la fuerza mas  alla de la esperanza y el desconsuelo
Subiendo por la tercera escala.

Señoryo no soy digno de que vengas a mí
Señor, yo no soy digno

pero una palabra tuya/

IV

El que pasó caminando entre violetas 

El que pasó caminando entre

Los diversos tonos de los distintos verdes

Avanzando en el blanco y el azul el color de María,
Diciendo cosas triviales
En la ignorancia y el conocimiento del dolor eterno
El que iba con los otros mientras los otros caminaban
El que, entonces, fortaleció las fuentes y dio frescura a los manantiales,

Calmó a la roca seca y dio firmeza a la arena
En el azul de la raleza, el azul que es el color de María,
Sovegna vos

Aquí están los años intermedios, dirigiendo
Los violines y las flautas, restaurando
Lo que se mueve en el tiempo entre el sueño y la vigilia, estableciendo

Blanca luz replegadaenvueltsobre sí misma, replegada.
Los años nuevos avanzan, restaurando
—A través de la nube brillante de lágrimaslos años, renovando
Con un verso joven la vieja ·rima. Redime
El tiempo. Redime                        ·            .
La visión ilegible enel sueño final
Mientras enjoyados unicornios tiran del dorado coche fúnebre.

La hermana silenciosa envuelta en azul y blanco
Entre los árboles, atrás del jardín divino
Cuya flauta quedo desalentada, inclino la cabeza,
            asignando —mas ésto sin decir una palabra

Entonces la fuente brotó y el pájarcanto en lo bajo
Redime el t1empo, redime el sueño
La marca de la palabra no oídano pronunciada
Hasta que el viento sacuda un millar de susurros de los arboles

Y después de esto nuestro exilio

V

Si la palabra perdida se ha perdido, si la palabra gastada se ha gastado,

Si la no oídano dicha
Palabra no ha sido dicha, oída;
Tranquila es la palabra inexpresadala Palabra no oída,
La Palabra sin palabra, la Palabra dentro
Del mundo para el mundo;                  :
La luz se hizo en las tinieblas y
Contra la Palabra el mundo inquieto aún se revolvió
Buscando el centro de la Palabra callada.

Oh mi pueblo, que pude haber hecho en tu contra.

¿Dónde se encontrará la palabra, dónde resonará
La palabra? No aquí, no hay suficiente silencio;
Tampoco en el mar ni en las islas, no
En la tierra firmeno en el desierto ni en la tierra húmeda;
Para los que caminan en tinieblas
Ya sea durante el día o durante la noche
El tiempo preciso y el lugar exacto no están aquí
No hay lugar agraciado para los que ocultan la cara
No hay tiempo de regocijo para los que caminan entre el ruido desoyen la voz

¿Rezara la hermana velada por
Los que caminan en tinieblas, los que van contigo y se oponen a Ti,
Los que se revuelven desgarrados entre una estación y otra estación, un tiempo
            y otro tiempo, entre
Hora y horapalabra y palabrapoder poder por todos los que esperan      ·
En la oscuridad? Rezara la hermana velada
Por los niños en el umbral,
Quienes no saldrán nunca, los que no pueden rezar:
Rezar por los que asienten y se oponen.

Oh mi puebloque pude haber hecho en tu contra.

Rezara la hermana velada entre los arboles esbeltos
Incluso por aquellos que la ofenden
Y que están aterrados y no podrán rendirse
Y afirman ante el mundo lo que rechazan entre las rocas
En el último desierto entre las últimas rocas azules
El desierto en el jardín el jardín en el desierto
De la sequedad, escupiendo de la boca la seca semilla de la manzana.

Oh mi pueblo.

VI

Aunque ya no espero volver jamás

Aunque ya no espero

Aunque ya no espero volver.


Oscilando entre la perdida y la ganancia
En este corto tránsitpor donde cruzan los sueños
El sucrepuscular entre el nacimiento y la muerte
(Padre, bendígame) aunque ya no quiero desear estas cosas
Desde la ventana abierta hacia la costa de granito
El blanco de las velas navega tranquilo hacia alta mar, vuelo ultramarino
Alas firmes.

Y el corazón débil se endurece regocija
En las lilas y las voces del mar perdidas
Y el espíritu débil comienza a rebelarse
Porque la doblada vara de oro y el perdido olodel mar
Empiezan a recobrar
El grito de la gaviota y el giro de pájaros grises
Y eojo ciego establece
Las formas vacías entre la puerta de marfil
el olor renueva el gusto de la sal en la tierra arenosa.

Este es el tiempo de la tensión entre muerte y nacimiento
El lugar de la soledad donde tres sueños transcurren
Entre las rocas azules
Pero cuando las voces expulsadas del árbol se dispersen
Deja que llegue al otro la sacudida y tu replica
Hermana bendita, madre santa, espíritu de la fuente, espíritu del jardín
Apártanos por piedad de la burla acida
De aceptar la falsedad en nosotros mismos
Enséñanos la preocupacióy la inconciencia
Líbranos de la ansiedad
Incluso entre estas rocas,
Hermana, madre
Y espíritu del río, espíritu del mar,
Impide para siempre que me aparte.

deja que mi llanto vaya a Ti.


Salmo 50 (51)

La iglesia propone a los cristianos la lectura de este salmo, la meditación de este salmo que se atribuye a David, arrepentido de sus pecados. Este salmo atraviesa la cuaresma desde el inicio, el miércoles de ceniza, hasta el viernes último de la semana santa. Pues de eso se trata, de mirar la vida propia a la luz de la gracia para no desesperar ante el pecado que siempre tengo presente, sino para me sea devuelta la alegría de la salvación. El mal obrar del rey David no es una culpa solamente personal, sino que afecta a todo el pueblo de Israel por el cual él tiene responsabilidad personal ante Dios. Todo pecado no es solo un acto que nos disminuye personalmente, sino que afecta a toda la comunidad en la que vivimos. Es en relación con la sociedad que el pecado se realiza —el otro tiene que estar envuelto para que una acción, una omisión o una palabra sea portadora de la des-gracia. Por eso la fe cristiana no puede ser nunca un "asunto privado" como propone el liberalismo, ni tampoco la práctica de la fe cristiana puede ser activismo político como propuso cierta teología. Los cristianos prefieren el antagonismo ("porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?" Lucas 23, 31) a los papeles secundarios

Salmo 50 (51)

Misericordia, Dios mío, 
por tu bondad: 
por tu inmensa compasión 
borra mi culpa; 
lava del todo mi delito, 
limpia mi pecado. 

Pues yo reconozco mi culpa, 
tengo siempre presente mi pecado: 
contra ti, contra ti solo pequé, 
cometí la maldad que aborreces. 

En la sentencia tendrás razón, 
en el juicio brillará tu rectitud. 
Mira, que en la culpa nací, 
pecador me concibió mi madre. 

Te gusta un corazón sincero, 
y en mi interior me inculcas sabiduría 
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; 
lávame: quedaré más blanco que la nieve. 
Hazme oír el gozo y la alegría, 
que se alegren los huesos quebrantados. 

Aparta de mi pecado tu vista, 
borra en mí toda culpa. 
¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro, 
renuévame por dentro con espíritu firme; 
no me arrojes lejos de tu rostro, 
no me quites tu santo espíritu. 

Devuélveme la alegría de tu salvación, 
afiánzame con espíritu generoso: 
enseñaré a los malvados tus caminos, 
los pecadores se volverán a ti. 

Líbrame de la sangre, ¡oh Dios, 
Dios, Salvador mío!, y cantará mi lengua tu justicia. 

Señor, me abrirás los labios, 
y mi boca proclamará tu alabanza. 

Los sacrificios no te satisfacen; 
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. 
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado: 
un corazón quebrantado y humillado, Tú no lo desprecias. 

Señor, por tu bondad, favorece a Sión, 
reconstruye las murallas de Jerusalén: 
entonces aceptarás los sacrificios rituales, 
ofrendas y holocaustos, 
sobre tu altar se inmolarán novillos.

(Tomado de: Biblia Latinoaméricana)


Lecturas del primer domingo de cuaresma

Primera lectura: del libro del Génesis: 2, 7-9; 3, 1-7

Sabia la iglesia, nos propone, en este tiempo de radical conversión, comenzar, como debe ser por el principio: Dios creó al hombre de arcilla y aliento, y lo depositó en el jardín, y de todos los árboles le aprobó comer, menos de uno, el que está en el medio, el de la vida y el conocimiento del bien y del mal, y la serpiente que seduce, y ellos que comen de lo prohibido y mueren y se dan cuenta que han muerto, porque están desnudo, porque esa es la muerte, conciencia plena de la desnudez.


Salmo 50 (Ver arriba)

Segunda lectura: San Pablo a los Romanos 5, 12-19

Por segunda vez, sabia la iglesia que hace leer a los cristianos de la más teológica de las cartas paulinas, a los Romanos (5, 12-19): por un hombre entró el pecado y la muerte y por otro, la gracia de la salvación; la desobediencia convirtió a todos en pecadores y la obediencia de otro, nos justifica. Pablo se dirige al ansia de redención a la que todo hombre aspira y confirma a los creyentes en la esperanza de la misma.


En la pedagogía de la iglesia las lecturas de la misa tienen un papel educativo mayor —educar y sensibilizar al creyente, dinamizar su vida espiritual y servirle de apoyatura a su andadura diaria. Organizadas — como en este domingo primero de cuaresma— desde la creación hasta la salvación, pasando por la reconciliación.